Lo que vimos en FIBO 2026: Entre la oportunidad y el error 🚀
Como cada año, he regresado de la FIBO en Colonia. Es la cita obligada para entender hacia dónde va el dinero en el sector salud. Es el momento de «parar» para ver el mapa completo y no quedarnos atrás.
He visto cosas fascinantes que confirman que el Pilates está en un auge imparable: gigantes como Technogym o Nautilus ya lanzan sus propias máquinas reformer, y las Stability Chairs en formato grupal están ganando un terreno increíble por su versatilidad. También hay una explosión de clases específicas de glúteo y fuerza para mujeres, y el uso de IA para que los centros sean mucho más eficientes gestionando datos y fidelizando clientes.
Otra de las tendencias que he observado es el incremento de la oferta de clases prediseñadas con pantallas digitales.
La falta de instructores cualificados ha provocado esta demanda por parte del sector y como podéis imaginar, las vemos de reojo y con mucha cautela. Si esto se utiliza para contratar profesores sin formación y que sean simples “animadores” será algo peligroso para todo el sector pilatero, ya que perderemos la esencia de nuestro método y el valor que aporta un instructor que observa cómo se mueven sus alumnos.
Para un gestor que solo busca reducir costes, esto suena a gloria. Pero para alguien que entiende la salud, es un error estratégico:
- Cada cuerpo es un mundo: Una persona con protusión lumbar puede necesitar adaptar la posición en supino, utilizando un cojín o modificando la pelvis, siempre según su caso y su sintomatología. Otra persona con dolor de muñecas necesitará adaptar la cuadrupedia o evitar ejercicios que le generen molestias. Y eso… una pantalla no lo ve.
- El valor está en el resultado: Si bajamos la calidad para hacer clases «básicas» que cualquiera pueda seguir frente a un monitor, el cliente deja de mejorar. Y si no hay mejora, no hay fidelización.
No digo que las pantallas digitales sean una mala herramienta siempre, pero no cabe duda de que son muy peligrosas.
En nuestro modelo, abrazamos la tecnología para lo que es imbatible: la IA para analizar datos de negocio y mejorar la experiencia del cliente antes de que entre por la puerta. Pero una vez dentro, el factor humano es innegociable.
Sabemos por dónde va el mercado, pero también sabemos qué es lo que nos hace únicos: la capacidad de adaptar el ejercicio a la biomecánica real de cada persona. Profesores cualificados, que sepan y entiendan que “necesita” el cliente para mejorar y lograr sus objetivos, y no solo eso, sino que también sepa escuchar y empatizar con él/ella.
Ese «toque humano» es nuestro mayor activo y lo que garantiza que nuestros inversores apuesten por un negocio sólido, premium y resistente a las modas pasajeras.
Si quieres ver cómo blindamos la rentabilidad de nuestros centros desde la preventa y cómo acompañamos a nuestros socios en este proceso:
Nos vemos en el camino hacia el éxito,
Un solo cuerpo, cuídalo bien 🧡